blog / artículos / Defensa en juicio de cobranza y negociación

Estallido social y sobreendeudamiento de los chilenos

3 enero, 2020

Si ya antes del estallido social se leían cifras preocupantes, en la actualidad esa percepción se ha acentuado. Hoy se puede decir que la situación es más que crítica.

Si ya antes del estallido social se leían cifras preocupantes, en la actualidad esa percepción se ha acentuado. Hoy se puede decir que la situación es más que crítica.

 

La Dirección del Trabajo dio a conocer que entre el 18 de octubre (inicio del estallido) y el pasado 6 de diciembre se habían registrado 100.626 despidos directamente relacionados a “necesidades de la empresa”. La mayor parte de estas desvinculaciones laborales se ha dado en la Región Metropolitana, Valparaíso, Antofagasta y Concepción.

 

Algunos especialistas creen que incluso la cesantía puede alcanzar, a principios del 2020, los dos dígitos, aunque las autoridades han tomado algunas medidas para ir en directa ayuda de la mediana y pequeña empresa afectada. Esto, para poder paliar el desempleo y ayudar al resurgimiento de éstas. Una de las medidas es el plan “Levantemos tu Pyme” dada a conocer luego que un primer catastro permitiera saber que hay 6.800 pymes afectadas. Dichas empresas recibirán ayuda en subsidios, agilización de pagos y flexibilización para pagar los impuestos.

 

¿Qué ocurre con el gasto familiar?

 

¿Cuántos hogares han quedado sin ingresos? ¿Cómo lo harán esas personas para subsistir? ¿Qué podrán hacer aquellos chilenos con deudas morosas para poder cumplir sus compromisos?

 

Las interrogantes sobre el mismo tema son muchas y el agobio y vulnerabilidad de la clase media trabajadora se acrecientan. El sentimiento de desprotección aumenta y la incertidumbre de qué hacer, por ejemplo, ante un gasto imprevisto (como una enfermedad y una vejez desprotegida) aqueja con fuerza.

 

Estamos inmersos en un sistema de gran desigualdad que nos impide ir mejorando por nuestros propios medios, es decir con nuestros ingresos mensuales. El estado de satisfacción familiar y personal se ha convertido en una utopía. El conjunto de demandas sociales son consecuencia directa de esta desigualdad reinante en el país, lo que nos lleva en forma irremediable a ser un protagonista más de esta cultura desmedida por el sobreendeudamiento, incluso muchas veces consumiendo más de lo necesario.

 

No son fáciles los tiempos que corren. Ahora más que nunca debe existir conciencia de que el sobreendeudamiento ha dejado de ser un problema comercial, personal o familiar para convertirse en un problema social que debe ser seriamente abordado.

¿Te interesan nuestros servicios?

Solicita tu primera asesoría gratuita

Reservar ahora